Las personas mayores son más propensas a sufrir lesiones y tardan más en recuperarse. Por lo tanto, los muebles diseñados para ellas deben priorizar la seguridad y la prevención de lesiones. Además, conviene considerar muebles que favorezcan su salud. Por ejemplo, dormir en un colchón firme puede ser beneficioso para su columna vertebral. Asimismo, satisfacer sus preferencias puede resultar complicado, ya que suelen ser muy firmes en sus convicciones. Equilibrar sus deseos con lo que les beneficia puede ser una tarea ardua.